Viernes de lectura

Son unas charlas organizadas por la Casa de las Humanidades de la UNAM; yo he ido a dos y quiero recomendárselas ampliamente. El viernes 23 de octubre, tuve la oportunidad de disfrutar la lectura dramatizada de una selección de textos de los dos volúmenes de las obras Poetas novohispanos. Primer siglo (1521-1621) y segundo siglo (1621-1721).

A mí me pareció una tertulia, resultó no sólo entretenida sino enriquecedora. Los encargados de dar vida y voz a esas obras fueron cuatro actores y profesores del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Estos dos libros son antologías que incluyen textos del presbítero Juan Pérez Ramírez, Hernán González de Eslava, Fray Miguel de Guevara, Juan Ruiz de Alarcón, Sigüenza y Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz.

Estos actores no necesitaron ni una escenografía ni vestuario para transportar a la audiencia a la época en que fueron escritos los poemas o villancicos que leyeron.

Hora y media se pasaron volando. El precio de la entrada es simbólico: 30 pesos por una experiencia excepcional.

Además al final se rifan algunos ejemplares de las lecturas, Bruno se ganó el par y quiero reproducir aquí un texto que muestra como las quejas de los hombres hacia sus esposas y viceversa son ancestrales, me encantó el humor con el que abordan este tema que bajo la lupa actual parecerían (y son) muy sexistas:

Para cantar los Tlaxcaltecos

Entre hombre y mujer

(Hombre)

-A los 14 de Enero

murió mi esposa Quiteria,

y por Dios, que no he tenido

mejores Carnestolendas.

Ella murió sobre tarde

y al punto pedí la cena,

por no perder el aliento

con que hacerle las exequias.

No me quise poner luto

por no aguar toda la fiesta,

que no era bien hacer duelo

cuando acababan mis penas.

Después de haber bien cenado,

me pasé hacia la taberna

a llorar su triste muerte

con lágrimas de las cepas.

La sacaron a enterrar,

y cuando la vide fuera,

porque no volviese a entrar

atranqué al punto la puerta.

Metiéronla en el sepulcro,

y como a mi me atormenta

aun el mirarla difunta,

le echaba a gran prisa tierra.

Yo no quise retratarla

como algunos me aconsejan,

porque aun sólo la memoria

de su nombre me amedrenta.

A mi casa me volví,

y me paseaba por ella

con gran gusto de mirarme

libre ya de aquella fiera.

Ya se murió mi mujer

y ya mis glorias empiezan;

que el mayor gusto de un hombre

es que su mujer se muera.

(Mujer)

-A 24 de Agosto

murió mi esposo, y es cierto

que Dios me quiso envïar

Corpus y San Juan a un tiempo.

Él murió a la madrugada,

y yo dispuse un almuerzo

para dar fin a sus días

y principio a mis contentos.

Me puse las tocas largas

y las teñidas bayetas,

y mis amigas me dicen:

“Niña, que te está de perlas!”

Trajeron el de Caracas

y yo, con gran sentimiento,

por debajo de las tocas

no dejé ni aun el asiento.

Lo llevaron a enterrar

con mucho acompañamiento,

y cuando lo vi salir

se me volvió el alma al cuerpo.

Echáronlo en el sepulcro;

y aquí fueron mis ternezas,

de que ver que tierra le echaban

y que no le echaban piedras.

Mis amigas me aconsejan

que lo retrate en un lienzo:

quien no lo pudo ver vivo,

menos lo podrá ver muerto.

Ya en el espejo me miro,

con el pescuezo muy tieso,

dando mil gracias a Dios

ya sin aquel sobre hueso.

Ya se murió mi marido,

ya se murió, y esto es cierto:

que para una mujer viva

no hay más que un marido muerto.

(fol. 205-6)

Margarita Gómez, Emilio Méndez, Araceli Rebollo y Nieves Rodríguez nos deleitaron con una lectura vivaz, amena, entretenida. Si tienen oportunidad dense una vuelta. Aquí les dejo la ficha técnica de los libros por si los quieren hojear en una visita a la librería:

Poetas novohispanos. Primer siglo (1521-1621), estudio, selección y notas de Alfonso Méndez Plancarte. Coordinación de Humanidades de la UNAM, México, 2008. (Colección: Biblioteca del Estudiante Universitario).

Poetas novohispanos. Segundo siglo (1621-1721), estudio, selección y notas de Alfonso Méndez Plancarte. Coordinación de Humanidades de la UNAM, México, 2008. (Colección: Biblioteca del Estudiante Universitario).

Cambio de tema

Tengo para mí que no es posible siquiera la existencia

de un gran arte si éste no tiene un horizonte metafísico,

transhumano, religioso […]la expresión humana para

que sea arte ha de ser revelación en formas armoniosas,

bellas por su equilibrio, emocionantes por su lirismo, de

la realidad humana total.

Justino Fernández

Ésta es una entrada larga, así que quien tenga tiempo e interés prepárese.

Por cuestiones académicas también fui al Viernes de lectura del 16 de octubre.

Llegué, como ustedes ya saben, ignorante de la ponente y de su obra (también ya saben que no me da pena reconocer mi falta de conocimiento con respecto a algún tema y menos en esta ocasión).

Ahí me enteré que Elisa García Barragán (la conferencista) es doctora en Historia con una especialidad en Historia del Arte por la UNAM. Catedrática e investigadora de tiempo completo; pertenece al Comité Mexicano de Historia del Arte, a la Sociedad Defensora del Patrimonio Artístico Mexicano y es miembro de número de la Academia de Ciencias y Humanística. Ha impartido cursos sobre arte mexicano en la Universidad de París 8, en Saint Denis, Francia, como profesora invitada. Fue directora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y del Museo Nacional de San Carlos del Instituto Nacional de Bellas Artes. Impresionante ¿verdad?

Bueno, pues ahí tuve el gusto de conocerla, de oírla platicar sobre Justino Fernández, de quien yo tampoco sabía nada, pero Bruno (mi hijo, algunos de ustedes saben que está a punto de graduarse como historiador) brincó de emoción cuando le platiqué que había ido a un evento donde se habló de él.

De hecho me escribió esto para compartirlo con ustedes:

Justino Fernández es considerado un paradigma dentro del estudio iconográfico del arte mexicano, sus estudios en dicho ámbito fueron aclamados por quienes los conocieron, debido a que, como historiador y crítico, observó desde su trinchera cada uno de los aspectos formales y espirituales que componen el arte.

Apasionado de la historia nacional, y al estilo de Jacob Burckhardt, encontró en las formas y representaciones artísticas la manera de concretar y acercar a los investigadores con textos de cultura nunca antes revisados; antropólogos, historiadores, sociólogos, etc., continúan utilizando sus estudios iconográficos e iconológicos para sustentar la transformación social impresa en la pintura mural prehispánica, las caracterizaciones novohispanas, la funcionalidad del neoclásico o en el discurso del muralismo.

Justino Fernández permanece en la memoria colectiva de la comunidad epistémica debido a la rigurosidad de sus estudios y la sutileza de su percepción.

Obviamente, Bruno lo conoce y lo admira.

La doctora García Barragán presentó su obra Pensar el arte. Donde de manera sintética hace un recorrido que nos ayudará a cultivarnos un poco a quienes no somos especialistas en el tema, es un libro barato que no cuesta lo que vale. Si quieren hacer un buen regalo, ésta es una magnífica opción, yo lo compré y Bruno lo disfrutó.

Ficha Técnica: FERNÁNDEZ, Justino, Pensar el arte. Antología, Introd. y selec. de Elisa García Barragán. Coordinación de Humanidades de la UNAM, México, 2008. (Colección: Biblioteca del Estudiante Universitario). Si les interesó este gran personaje, encontré esta página http://www.centenarios.org.mx/Fernandez.htm

Recuerden si quieren dar un paseo por la cultura, todavía les quedan varios viernes, la Casa de las Humanidades comenta que no se requiere inscripción previa ni haber leído alguna obra de los autores.

La cita es de 18:00 a 20:00 horas en Av. Presidente Carranza 162, casi esquina con Tres Cruces en Coyoacán. Mayores informes en los teléfonos 56 58 11 21, 55 54 55 79 y 55 54 85 13 ext. 106, 102 y 110; difhum@servidor.unam.mx, www.cashum.unam.mx

Cuando vayan, sabrán de lo que se han perdido.

Gracias a quienes aguantaron hasta aquí.

Cine y realidad: paralelismos

El cine es el reflejo de la vida. Estamos más cerca de la ficción de lo que quisiéramos. Yo

Si yo fuera capacitadora PyMES o motivadora profesional, les exhibiría a mis clientes las dos películas que vi el fin de semana.

La primera película (y por favor no digan ¿qué le pasó a esta mujer???) fue Identidad Sustituta con Bruce Willis de Chávez (así es de Chávez), aunque fuera una espantosa película la habría visto, pero me llevé una agradable sorpresa, si no son fans (mi jefe odia esto) de Bruce ni se aparezcan mejor les platico. Primero quiero reconocer que Willis no es candidato al Óscar; es más ni al Ariel, y no importa, lo genial es la historia.

Un contexto

En el primer semestre de la carrera de comunicación leí infinidad de veces a los detractores de los medios de comunicación masiva explicando la enajenación, la alienación del hombre por culpa de dichos medios, la televisión era ese demonio que nos poseía y nos impedía pensar.

No voy a abundar en ese tema ahora, lo que si haré es decirles que esta película le da significado a esas dos palabras: enajenado*, alienado** y es la ruta que trazaron nuestros antecesores, pero nuestros contemporáneos manejan a la perfección por ella. Si han oído hablar de Second life, sabrán que en ese mundo virtual cualquiera puede convertirse en quien quiera ser, por supuesto a un costo bastante alto.

Pues, en Identidad Sustituta se plantea la situación de que la mayoría de la población vive a través de otro, un ser cibernético que puede o no ser igual a él o a ella, pero no necesariamente, hay quien decide ser de otra raza, de otra estatura, de otro sexo; envejecer, imposible porque estos sustitutos son perfectos.

Por supuesto, el índice que criminalidad es muy bajo y la población se dedica a “vivir sin peligros”. Entrecomillo esta oración porque las personas a quien estos robots sustituyen NO SALEN DE SUS CASAS, ¡están enajenados! Las comunidades están alienadas. Como en toda película de Willis (y en las historias de ciencia ficción en general), hay un grupo disidente que se resiste a perder su identidad (eso sí, por ningún lado se ven tomas de tribuna o algo así).

La explicación

 ¿Por qué me parece motivacional? Porque desde tiempos ancestrales el ser humano desea y desea y desea, pero de manera desordenada, sin un verdadero objetivo, desea porque tiene que hacerlo, porque los demás lo hacen y eso lo lleva a destruir y destruirse. Hay muchas personas que quieren vivir otras vidas, que quieren ser alguien más, reniegan de sí mismos y de sus seres queridos, de sus posesiones, de su imagen y se llenan de frustración y de soledad porque nadie quiere estar cerca de personas así.

Ten cuidado con lo que deseas

… porque se puede volver realidad, eso sucede aquí. Eso pasó con Alejandra Guzmán, deseó de manera irresponsable a pesar de tener los medios para hacerlo de manera correcta.

Moraleja

Yo creo que esta película es una probada de lo que pasa si no nos aceptamos, la vida no es perfecta y si realmente vivimos, nunca lo será, pero hacerlo a través de otro, más rico (a), más guapo (a), más inteligente, no es vivir, es envidiar. La moraleja es nadie está satisfecho con lo que logra, no importa cuán trascendente sea. Si ven la película, pregúntenselo al profeta.

 Coco antes de Chanel

Independientemente de ser una película de época con impresionantes vestuarios (parecería obvio si es de Chanel, pero no me parece la intención de la película), automóviles que hoy sólo vemos en los museos y un país donde las cosas han cambiado (no sé si diametralmente, pero han cambiado), esta película nos hace reflexionar sobre el autoestima, la superación personal, los objetivos y el sentido de la vida, no de la protagonista sino los nuestros.

Gabrielle (mejor conocida como Coco) vivió la mayoría de su existencia de manera miserable, y no me refiero a la falta de dinero, su eterna inconformidad la llevó al éxito, pero dudo mucho que con él haya llegado la felicidad.

Los hombres Chanel

Esta mujer es abandonada por su padre y de ahí recorre un largo camino de desprecios por parte de los hombres; está inmersa en una sociedad aristocrática machista a la que no pertenece. Etienne Balsan se convierte en su amante y protector a escondidas, a pesar de ser soltero y suficientemente rico para no tener que rendir cuentas a nadie él la esconde, se avergüenza de ella, lesa mucho para él la diferencia de clases, por fortuna paga cara su indecisión.

Liderazgo

Ahora les explico porque me parece excelente para los micro, pequeños y medianos empresarios, sin entrar en detalles, digamos que Coco tenía sólo UN TALENTO, pues, como en la parábola, lo puso a trabajar. Claro que como no había Bancomext o Nafin, el dinero se lo “prestó” el único hombre del que se enamoró y quien tampoco la consideró digna de ser públicamente reconocida como esposa o novia.

La cuestión es que el préstamo redituó de tal forma que aun en la actualidad sigue dando frutos. La película muestra la dificultad que esta mujer tuvo para conseguir un trabajo en aquella época y lo complicado que resultó romper con los paradigmas. Ella se enfrentó a la intransigencia de hombres que veían a las mujeres como objetos decorativos y/o sexuales sin derecho a pensar, soñar y triunfar por sí mismas, con la complicidad de la mayoría de las mujeres debo agregar. No estoy siendo feminista, ésa es la historia, ya pasó y la mujer triunfó en el aspecto económico.

Áreas de oportunidad

Coco era una costurera innata, tenía un don especial para diseñar, elegir telas, para imaginar un accesorio. En México hay mucha gente así, creativa, generadora de ideas, el problema es que también hay poca confianza y menos inversionistas. Desde mi punto de vista, esta película refuerza lo que he dicho desde hace ya varios años, no todos debemos ser licenciados, maestros o doctores en algo; lo que debemos ser es perseguidores de sueños, habrá algunos que podamos realizar y otros no, pero lo importante es no dejar de soñar…

 

* enajenar. Del lat. in, en, y alienāre). 1. tr. Pasar o transmitir a alguien el dominio de algo o algún otro derecho sobre ello. 2. tr. Sacar a alguien fuera de sí, entorpecerle o turbarle el uso de la razón o de los sentidos. El miedo lo enajenó. U. t. c. prnl. Enajenarse por la cólera. Se enajenó de sí. 3. tr. Extasiar, embelesar, producir asombro o admiración. U. t. c. prnl. 4. prnl. Desposeerse, privarse de algo. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Enajenado

* *Alienación. (Del lat. alienatĭo, -ōnis). 1. f. Acción y efecto de alienar. 2. f. Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Enajenado

After the shock

Después de leer el comentario de Claudia a mi entrada anterior, acabé por decidirme a escribir sobre este tema.

El título de  esta entrega (Después del impacto) corresponde al libro de Jessie Gruman, Ph. D.

Tenía la inquietud de comentar sobre este punto por la gran cantidad de noticias que he tenido (y por mi propia experiencia) sobre la conmoción que causa en un paciente recibir lo que consideraríamos una “mala noticia” sobre su salud.

Hablaré de mi caso, el 20 de julio de 2009 acudí a una esperada pero temida cita con el urólogo, sabía que la situación era complicada, porque tengo una piedra en el riñón derecho que ya alcanzó siete centímetros de largo –a pesar de que hace 8 años me hicieron una litotripcia–.

Rudeza innecesaria

El doctor apenas me miró porque su residente era quien llevaba la consulta, de repente me dijo: “Uy, no, yo creo que su riñón ya ni sirve” (creo que se quitó el zapato y me pegó en la cabeza porque así me sentí).

–         ¿Cómo?­–. Le pregunté.

–         Sí, con una piedra de ese tamaño yo no creo que funcione. Lo más probable es que se lo extirpemos.

(Segundo golpe, sin anestesia)

 Todo esto sucedió en segundos, a pesar de que parece imposible, me quedé sin palabras, sin embargo reaccioné rápido y pregunté

–         ¿No tendría que hacerme estudios antes de extirparme un riñón?

En tono de regaño (leve, pero regaño) me dijo

–         Pero ¡si ésta es una roca que mínimo tiene nueve años!

Yo contesté

–         Efectivamente doctor, por eso hace ocho años me operaron, lo que pasa es que creció de nuevo.

Se volvió al interno y le dijo:

–         Ordénale un gama grama.

Yo estaba tan impactada que quería llorar, no supe cómo le dije:

–         Por favor doctor, prométame que si me tiene que quitar un riñón podré sobrevivir con el otro, que voy a salir bien de la operación.

Él ya iba caminando hacia la puerta, volteó y me dijo:

–         Yo no puedo prometerle nada, yo no sé si va a sobrevivir.

Futuro incierto

Desde ese día, mi vida ha  cambiado, he dejado de hacer planes, estoy procurando dejar mis cosas en orden antes de la operación, pero lo peor de todo es que cada momento libre de mi cerebro está puesto en mi riñón.

Por supuesto, me dio una depresión muy fuerte, quienes lo saben tratan de reconfortarme diciendo que “todo va a salir bien” (ya hablé el viernes 9 de esto), se los agradezco, pero si el experto me apabulla de esa manera, es difícil creer en todo lo demás.

 Otro caso

Hace un año, el día de su cumpleaños, mi queridísimo primo Fernando recibió la confirmación de que tenía cáncer, la situación fue más o menos así:

–         Doctor, usted tiene un angio sarcoma en el muslo anterior de la pierna derecha (es decir, cáncer de músculo), lo voy a programar para amputarle la pierna.

Mi primo es médico y todavía no se recupera del golpe que significó para él esa noticia. Su esposa Patricia (quien también es doctora y es la mejor compañera que pudo tener) no se conformó con ese diagnóstico, buscó otras opiniones. Finalmente, lo operaron, le extirparon un tumor de ¡dos kilos y alrededor de 40 centímetros!,  no perdió la pierna, lo que sí perdió fue el sueño, la serenidad, la confianza y el valor. Después de este suceso, toda la familia colapsó: preocupación, desánimo, depresión. El cáncer ha regresado, quienes lo amamos buscamos desesperadamente una cura. Hoy con altas y con bajas vive un día a la vez, conserva la pierna y con ello su orgullo y autoestima, aunque la incertidumbre sigue siendo enorme.

Ejemplos,  estoy segura, sobran, unos más graves e impactantes con el mismo común denominador, la pregunta es ¿cuál es la causa de esas agresiones?, ¿ están conscientes los médicos del daño que hacen sus palabras a los pacientes? ¿Por qué actuan de una manera tan inhumana?

Enfoque centrado en quién

Cada hospital  tiene sus propios postulados sobre misión, visión, objetivos, etcétera. Aquí les muestro los derechos del paciente  según el IMSS:

Me parece que habría que replantear los derechos

Me parece que habría que replantear los derechos

El último punto es el único que menciona el trato digno y eficiente, pero eso no incluye recibir empatía, solidaridad, buen modo, consideración. No queremos que nos amen o nos abracen y lloren con nosotros, sólo que recuerden que somos personas que sienten, con la sensibilidad a flor de piel porque estamos enfermos y necesitamos sus conocimientos Y SU RESPETO.

La empatía (según la Real Academia Española) es la “Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos”. No queremos tanto, sólo comprensión. Ni siquiera en los hospitales privados se encuentra, necesariamente, el respeto al dolor y a la frustración que siente el paciente en las circunstancias que describo (lo sé porque mis hijos nacieron en una clínica privada y las dos operaciones que he tenido incluida la primera vez que me “quitaron las piedras” fue en instituciones privadas. En la actualidad no tengo seguro de gastos médicos y es en el Centro Médico donde me han tratado, he encontrado personal considerado y empático, no únicamente doctores fríos y distantes, excelentes recursos materiales aunque con tiempos de espera larguísimos).

Yo no soy mi enfermedad

Yo quiero ser más que un riñón con piedras, mi primo Fernando es mucho más que una pierna con cáncer y por ello debemos recibir, por lo menos, consideración. No sé qué piensen ustedes, pero creo que es invaluable un médico que ve a los ojos, que explica de dónde y por qué estamos así.

El calvario de la familia

De los familiares ni hablar, sufren el doble: por su ser querido y por el maltrato o indiferencia de médicos, enfermeras, personal administrativo, aseguradoras, trámites y además tienen que ser fuertes, apoyar, querer, no doblarse, fingir que todo está bien.

La medicina modena

No  cabe  duda, el amor al prójimo no es el eje de la mayoría de los médicos, por lo menos de los que yo conozco ahora, habría que recordarles que la ciencia es para los seres humanos, por fortuna hay muchos doctores entregados, comprometidos, cuidadosos y respetuosos, pero no puedo decir que forman la mayoría.

De regreso a Gruman

Jessie  Gruman recibió una noticia como las ya descritas y después de todo lo que ha padecido escribió la obra que menciono al principio, en ella da consejos sobre qué hacer una vez pasado el shock de la primera vez.

“Y en medio de esta angustia, cada uno de nosotros, independientemente del diagnóstico: VIH/SIDA, cáncer, enfermedad de Alzheimer, ALS, esclerosis múltiple, degeneración macular; necesariamente, para cuidarse, emprenderá  una serie de tareas que probablemente nunca llevamos a cabo antes, pero que puede tener un impacto importante en la vida de quienes nos rodean, los implicados”.

Menciona la importancia de investigar sobre las características de nuestra enfermedad o la de nuestro familiar, buscar todas las alternativas que tal vez no hemos considerado, éstas son algunas de sus sugerencias:

  • Responder al impacto
  • Obtener más información acerca del padecimiento y sus tratamientos
  • Decidir si  se involucra a otros (ella menciona que hay quien quien elige platicarle a todos y quien prefiere guardarlo en privado)
  • Encontrar médicos y hospitales adecuados (esto es muy difícil en el Sistema de salud mexicano: IMSS, ISSSTE, SSA)
  • Buscar otras opiniones 
  • Administrar la vida laboral
  • Pagar por cuidados
  • Encontrar alivio (terapias, grupos)
  • Tomar las acciones necesarias

No he leído el libro completo, pero vi un programa donde la entrevistaron durante una hora. Recuerdo que Charlie Rose, el entrevistador, compartió su experiencia con Gruman, él tuvo un problema cardiaco grave, a pesar de ser un hombre inmensamente rico, igual que ella, se quejaba de lo mismo que yo les digo: falta de humanismo en los médicos.

Sueños guajiros

Ojalá para graduarse, alrededor del mundo, estos profesionista pasaran, por lo menos, un semestre estudiando a Carl Rogers, Viktor Frankl, Abraham Maslow, la Madre Teresa de Calcuta y muchos como ellos. Así, tal vez, tendríamos la esperanza de sensibilizar un poco a los futuros galenos, porque ahora ablandar un poco el corazón de aquellos doctores que ya lo tienen endurecido parece una tarea imposible.

Gracias por sus comentarios a mi entrada anterior han sido “mi consuelo”.

Consuelo

Durante esta semana he tenido la oportunidad de escuchar las cuitas de varias personas y de platicar algunas de las mías, por primera vez en lo que llevo de vida me di cuenta de que conforme crecemos es más difícil consolar a los demás y que ellos nos consuelen.

Reconfortar a un amigo, a un ser querido e incluso a un desconocido requiere de un acto de reflexión, otro de empatía, uno más de fortaleza y, el más fuerte y complicado, uno de honestidad.

Si somos honestos, difícilmente podremos consolar al otro, tal vez en un acto de verdadera empatía tendríamos que sentarnos a su lado, tomar su mano y llorar hasta que las lágrimas de ambas personas se agotaran, porque la realidad es que nunca sabemos si las cosas van a mejorar. Así, cuando decimos: “No te preocupes, ya verás que todo va a salir bien”, no estamos siendo honestos porque no sabemos qué va a pasar, de hecho a veces las cosas no pintan nada bien. Lo que hacemos es ponernos en comunión con el otro y simplemente… desear, ése es mi consuelo.

Les envío mi mano y les deseo que todo salga bien, aunque yo no lo sé, lo espero para todos y para mí.

2 de octubre ¿no lo olvidan?

Magos, mi mamá, trabajaba en el edificio central del Departamento del Distrito Federal. Era una treintañera preocupada por la forma como se desarrollaban los acontecimientos hacia el último cuarto de 1968. No recuerdo qué día era, porque no sé si lo dijo la única vez que la escuché platicar esta anécdota y hace mucho tiempo que no está conmigo para poder preguntarle.

Había muchos manifestantes en la Plaza del Zócalo, los gritos eran cada vez mayores.  La movilización también era grandeen el interior; los empleados de todos los niveles estaban nerviosos y las cosas se pusieron peores cuando, por las ventanas, vieron que, eventual y discretamente, la policía era sustituida por militares. La orden vino del máximo nivel de autoridad: “desalojen los edificios y váyanse a sus casas”.

Los estudiantes y sus acompañantes (según mi mamá había también gente mayor) estaban cada vez más enardecidos. Como en cualquier situación mal manejada, la gente empezó a salir de las oficinas precipitadamente, sin orden, con angustia (todos amamos al ejército de lejos; todos le tememos de cerca o por lo menos así lo interpreto yo).

Como el paso a través de la plancha era imposible, Margarita decidió caminar hacia Fray Servando por la calle de 5 de febrero para evitar tanto a manifestantes como a militares. Cuando atravesaba el edificio gemelo por los portales, sin que ella supiera que las cosas se había salido de control, se escuchaban disparos y la gente empezó a correr. El pánico se apoderó de todos, incluso de mi madre. Ella también corrió (con mucho trabajo porque a ella le encantaba usar tacones muy altos). Dio vuelta a la izquierda en 5 de febrero mientras veía cómo bajaban las cortinas de los negocios. Era una avalancha que se precipitaba. Dio vuelta nuevamente y ya estaba en Venustiano Carranza. De pronto vio que por una puerta de Liverpool (la tienda departamental, que ya bajaba sus cortinas) entraban algunas personas. En su desesperación, y sin saber a ciencia cierta cómo lo hizo, corrió hasta allá y entró, justo detrás de Magos se cerró la puerta de la cortina, escuchó una ráfaga de balas y gente que golpeaba pidiendo que la dejaran entrar. Eran las 14:00 horas aproximadamente. La puerta no volvió a abrirse sino hasta las 20:00 horas. Poco a poco salieron quienes se habían resguardado ahí, agradecidos y temerosos. Afuera, desde hacía ya algunas horas, todo estaba en silencio.

Creo que lo que mi mamá vio la marcó para siempre: cuerpos inertes, cadáveres de desconocidos que le estrujaron el alma, camiones del ejército recolectando las bajas para limpiar las calles. Uno de los militares se acercó a mi madre y le preguntó que hacía y de dónde venía, ella se identificó. Abordó otro camión y, junto con otros burócratas, la sacaron de los alrededores.

Mientras tanto, mi papá moría de angustia, horas interminables de inquietud y zozobra a la espera de la peor de las noticias. A las 10 de la noche Mamá se encontró con él, pero una parte muy importante de su paz interior se perdió allí para siempre.

Sé que parece una historia rara, pero así sucedió o, por lo menos, así la escuché. Me gustaría preguntar ¿estás segura de que fue en 1968?, ¿qué sucedió en el Zócalo?, ¿qué estabas ahí?

Pero ya ahora no puedo…

¿Qué es lo que no se olvida del 2 de octubre? ¿Les parece una pregunta tonta? Es que no lo sé, según mi opinión lo que deberíamos hacer es honrar la memoria de quienes murieron en busca de LA PALABRA, del derecho A HABLAR, A ACTUAR, A ELEGIR… Eso lo hemos conquistado (u otros para nosotros), para honrarlo deberíamos usar la argumentación, no la patanería, debemos luchar por ideales no por un hueso en la política, deberíamos respetar los derechos y elecciones de todos.

Muy pocos saben a ciencia cierta qué sucedió y por qué. Pero estoy segura de que nadie murió para que un partido como el PT le viera la cara a un hombre como Rafael Acosta, “Juanito”; nadie murió para dejar a este país en manos del narco; nadie murió para que los mexicanos nos insultemos en la Asamblea Legislativa (a la que le han quitado lo honorable).

Dejemos que unos traten de recordar algo que no vivieron; que otros hagan el reciclaje político de esa situación; yo les invito a que nosotros honremos a esos muertos que no conocimos y que nos dieron la fuerza y el ejemplo para luchar por una vida mejor, sin importar cómo somos; cuánto tenemos; de qué color es nuestra piel o por cuál partido votamos.

2 de octubre de 2009, ¡no lo olviden!

Aquí ocurrió todo

Aquí ocurrió todo

Me caso

Yo tengo amigas, cuatas y manitas de derecha, en su mayoría, algunas muy buenas (amigas) de izquierda; otras de centro; bastantes sin posición política y algunas a las que la política, la religión y las complicaciones… les valen.

Si bien yo soy católica practicante, uno de mis más queridos amigos es metodista, una de mis más entrañables y queridas amigas es protestante y, para quienes no lo sepan: estuve comprometida para casarme con un musulmán cuando viví en E.E.U.U.

Uno de mis ídolos es Giovanni Sartori y me encanta leer a Roger Bartra, pero eso no me hace de izquierda, sólo reconocedora del talento, no importa del lado que esté.

También, conozco personas con las que no podría ni tomarme un café casual porque tienen una posición radical que nos impediría intercambiar cualquier tipo de información.

Hasta la fecha con todas mis amigas, antiguas o nuevas y de cualquier posición, he podido hablar de todo, incluso de política, de mi posición con respecto al aborto (y algunas de ellas piensan diferente), de religión, de sexo, la base de esas conversaciones ha sido siempre el respeto.

Para evitar faltas de respeto y posiciones encontradas hay mujeres con las que un hola y un hasta luego son suficientes, nunca podría compartir un cafecito porque las he escuchado y su radicalismo exacerba el mío, por la paz, ni agua juntas, aunque por necesidades académicas o sociales compartamos un espacio.

Me considero una persona conservadora, flexible, dispuesta a escuchar de todo, aunque a veces esté a punto de sufrir una lipotimia. Esa creo yo ha sido una característica que ha atraído a hombres y mujeres hacia mí.

Claro que a veces las atracciones son inesperadas, faltas de juicio, incomprensibles, según los demás, pero ¿qué importan los demás si hay amor del bueno, bien fundamentado, lleno de valores y principios?

Bueno, después de este escenario quiero informarles que ¡ME CASO CON ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR!

Efectivamente, conocí a Andrés Manuel, “El Peje”, por casualidad mientras tomaba un café en el Starbucks de 16 de Septiembre (en el centro), yo no sabía que había una manifestación, pero de repente, su acento inigualable me llamó la atención (me encantan los acentos diferentes), sus palabras en contra del gobierno por el cual voté me cautivaron; sus ataques a todo lo que para mí es importante me impresionaron y por fin me dije, “tengo que conocer a este hombre tan atrevido”.

No paré hasta conseguirlo, cuando un primo conocido de ambos me concertó una cita a ciegas, supe lo que era el amor a primera vista, después de tratarnos, ya por unos añitos, hemos decidido que no podemos vivir el uno sin la otra y viceversa. Ahora nos casaremos, estoy tratando de decidir quién de mis hijos será de derecha y católico y quien de izquierda con todas sus características. Creo que quienes nos conocen ya saben por dónde va la cosa.

La vivienda también empieza a ser un problema, en tu casa o en la mía. Además está la cuestión de la familia, mi papá me ha exigido que me quite su apellido. Andresito también tiene sus bemoles, los malvados de sus amigos no quieren que nos casemos por la iglesia ni por el civil, ¡al diablo con las instituciones!

Andrés quiere que organicemos una gran “pachanga en el Zócalo”; yo quiero algo más discretito, se me está ocurriendo que sea en terreno neutral: Oaxaca, pero total, por complacerlo igual y acepto, ¡ah!, eso sí, no más de 100,000 personas porque me engento.

Se los voy avisando para que se organicen, no me vayan a salir con que a mí me caen mal los del PT, los de Convergencia, los Chuchos, los pejistas, los bejaranistas… ¡Ni madre! Aquí le entran todos parejo. AHÍ LOS ESPERO y no me salgan con que andan “enfermos” o que ya les dieron dos infartos porque se los carga… (perdón ya me estoy amoldando a mi nueva vida).

Si me han apoyado, querido, han sido mis amigos, me han dado consejos, han visto crecer a mis hijos o simplemente han compartido buenos momentos conmigo, ahora no me salgan.

¿O qué?, me van a decir lo mismo que le dicen sus cercanos a Andresito, ¿cómo con una vieja de derecha?, mira que son bien mochas, frígidas, todo el día se la pasan rezando, son unas incultas, ¡pa’ viejas las nuestras!

Espero mucho más de ustedes, quiero que lo acepten como a un hermano, que olvidemos todo lo que ha dicho de nosotros sin conocernos y que olvidemos lo que hemos dicho de él, borrón y cuenta nueva, no lo hagan por mí, háganlo por Oaxaca.

¡Ah! Les parece increíble, lo que les digo… ¡¡¡¡¡¡¡¡PUES ESA MISMA ESTUPIDEZ ES QUE EL PAN SE ALÍE CON LA CHIQUILLADA y con el PRD para ganar las elecciones!!!!!!!!

NO SEÑORES DEL PAN, no los pusimos ahí para que ganen el poder por el poder, los oaxaqueños tienen derecho a ser respetados, ¿quieren ganar?: trabajen, cautiven a los electores.

Vieron hoy como hay posiciones irreconciliables, ¿no?, vean la toma de protesta de los nuevos delegados. ¿Con ellos nos vamos a casar?, “París bien vale una misa“, dijo Enrique III de Navarra y IV de Francia con tal de ganar; el PAN y el PRD no pueden, no deben aliarse; izquierda y derecha deshonradas.

Y aunque “el Peje” quiera casarse conmigo, TODO nos separa. Ni modo.