Consuelo

Durante esta semana he tenido la oportunidad de escuchar las cuitas de varias personas y de platicar algunas de las mías, por primera vez en lo que llevo de vida me di cuenta de que conforme crecemos es más difícil consolar a los demás y que ellos nos consuelen.

Reconfortar a un amigo, a un ser querido e incluso a un desconocido requiere de un acto de reflexión, otro de empatía, uno más de fortaleza y, el más fuerte y complicado, uno de honestidad.

Si somos honestos, difícilmente podremos consolar al otro, tal vez en un acto de verdadera empatía tendríamos que sentarnos a su lado, tomar su mano y llorar hasta que las lágrimas de ambas personas se agotaran, porque la realidad es que nunca sabemos si las cosas van a mejorar. Así, cuando decimos: “No te preocupes, ya verás que todo va a salir bien”, no estamos siendo honestos porque no sabemos qué va a pasar, de hecho a veces las cosas no pintan nada bien. Lo que hacemos es ponernos en comunión con el otro y simplemente… desear, ése es mi consuelo.

Les envío mi mano y les deseo que todo salga bien, aunque yo no lo sé, lo espero para todos y para mí.

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5 comentarios

  1. RAIN said,

    9 octubre 2009 a 21:42

    ¡Me llegó tannnnto!, así de simple… 😥

  2. The Imperfect Angel said,

    9 octubre 2009 a 22:22

    Tal vez la clave, la magia, está en que las cosas mejoran simplemente al dar tu mano, al sentir y saberse acompañado, al notar que el mundo es mucho más de lo que vemos, que las tragedias, no son sólo más que brisa en el tiempo, que en todas las historias “lo mejor” es tener esa mano de dónde halar fuerte, recoser las alas para poder volar hacia el futuro… un futuro de compañía, un futuro de amistad, un futuro repleto de amor… Tal vez extender nuestras manos es sinónimo de desinterés, sinónimo de voluntad… sinónimo de proximidad… ¿Conoces otra manera en la que las cosas podrían estar “mejor” que estando acompañados? Porque ¿De qué sirven triunfos sin esperanzas? ¿De qué sirve “venderse” si tú no quieres “comprarte”? ¿De qué sirve poder sin querer? ¿De qué sirve morir, sin antes planear vivir?… En el recuento final, habremos triunfado, comprado, querido y vivido al extender nuestras manos, nuestros hombros y nuestra existencia a quien lo haya necesitado… Empezando por nosotros mismos.. =)

  3. Claudia said,

    10 octubre 2009 a 1:38

    Va a cumplir un año de que mi hermana nos dejó, fueron 41 días de incertidumbre entre cama en piso de hospital y terapía intensiva, viví la frustración de ver que las cosas no mejoraban por más optimistas que quisiéramos ser. No se bien lo que es el consuelo, pero descansaba cuando lloraba abrazada de mi otra hermana y de mi cuñado….

  4. Tere said,

    13 octubre 2009 a 17:18

    simplemente, graciasss.

  5. Patricia said,

    14 octubre 2009 a 18:00

    El consuelo viene de esa mano amiga que extiendes, el saber que contamos con alguien que nos escuchará y que muy probablemente no podrá solucionar nuestros problemas; pero está ahí para reconfortar y dar esperanza a nuestra alma.


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