¿A quién le importa el 14 de febrero?

Este año vi pasar el 14 de febrero como un día cualquiera, de hecho estuve en cama viendo películas porque tengo tos.

Sin embargo, la euforia de las compras de regalitos o las celebraciones no me pasaron desapercibidas. A mi correo llegaron múltiples promociones de restaurantes con tentadores paquetes para suculentas cenas que, en algunos casos, invitaban a pasar la noche en algún hotel gran turismo.

 Pasado el día, me pregunto ¿cuántas personas habrá para quienes el significado del Día de san Valentín sea el resultado de la celebración del amor verdadero. ¿Existe ese tipo de amor?

No vayan a creer que ya me pegó la amargura, pero cuando veo a mi alrededor lo que en realidad percibo son relaciones por conveniencia. Por dinero, por intereses profesionales, por presión social (en pleno siglo XXI)

 Formación de parejas: el preámbulo a la familia

 Me parece que cada vez más las parejas y luego los matrimonios vuelven a sus orígenes, relaciones pactadas en favor de algún beneficio sin que el amor tenga nada que ver. Como no soy una experta puedo pensar que funcionan, mis abuelos paternos se casaron en esas condiciones, tuvieron 13 hijos y permanecieron juntos hasta que la muerte los separó. Eso sí, no hablemos de felicidad porque no me consta ni que la hubiera ni que no.

 La familia: pilar de la sociedad

El tema de la familia –por su importancia- es universalmente abordado, existen reuniones cumbre de organizaciones internacionales para determinar acciones a seguir, estadísticas y estudios; días de conmemoración, libros y programas en diferentes medios de comunicación. Se involucran gobiernos, sociedades civiles, religiones, voluntarios y –en general- un ejército de personas bien intencionadas. Sin embargo, creo que antes de plantear la situación de la familia deberíamos hacer una reflexión mucho más profunda sobre el paso inmediato anterior: la integración de la pareja, esa asociación que da origen y forma a la institución familiar.

 Las relaciones de noviazgo

Específicamente en el caso de México, he observado, investigado y escuchado sobre dos fenómenos derivados de una situación:

1. Por un lado, la generación de adolescentes ha comenzado a relacionarse sexualmente con sus parejas a edades mucho menores de lo que solían hacerlo, sus padres –por ejemplo-, esto representa un grave peligro no sólo en cuestión de salud pública sino de problemas psicológicos y morales. Esto sin contar, el riesgo de los embarazos no deseados y, por consiguiente, de abortos clandestinos o legales. Así, presenciamos bodas de personas muy jóvenes –en particular, embarazadas- que desconocen el sentido real del matrimonio y, mucho menos, de la familia.

2. Por el otro, encontramos hombres y mujeres que han rebasado los 30, 40 ó 50 años sin intención de establecer una relación formal, muchos de ellos y ellas han vivido con varias personas sin más compromiso que la convivencia bajo un mismo techo y a veces ni eso. Sin embargo, el reloj biológico presiona a unas y otros y, en una especie de relación mercantil, deciden tener un hijo, no como el resultado del amor y el respeto, sino como una forma de sucesión y de garantía de no permanecer solos durante su vejez, hay que asegurar la sucesión a costa de lo que sea.

 Por fortuna, todavía hay un gran porcentaje de matrimonios efectuados como resultado del amor, la comprensión y la integración real de dos personas que se complementan y necesitan.

 Retomando los puntos anteriores, diremos que ninguna de esas posiciones garantiza el desarrollo de una familia.

En el primer caso –generalmente aunque con sus excepciones- si sobreviven y fortalecen su relación. Vislumbrarán una oportunidad, pero es importante tener en cuenta que estos jóvenes son inmaduros y han tenido que enfrentarse a responsabilidades que, incluso para los adultos, son difíciles sin la orientación y la experiencia necesarias –y a veces aún con ellas-.

 Obligación en lugar de diversión

Enfrentar la paternidad y maternidad mientras sus coetáneos se divierten, puede convertirse en una carga muy pesada. A esto debe sumarse el hecho de que muchos abandonan la escuela y tienen que buscar trabajos mal pagados que no les permiten mantener los niveles de vida a los que estaban acostumbrados, por lo que acaban viviendo en casa de los padres de alguno y convirtiéndose en dependientes, no sólo económicos sino morales, por lo que la educación de su hijo estará supeditada a los deseos, intereses, costumbres, necesidades y caprichos de los abuelos del niño, no a una cultura familiar desarrollada en un hogar propio.

 Establecer prioridades

En el segundo caso, encontramos a dos personas dedicadas a su desarrollo profesional, en busca del cumplimiento de sus metas particulares individuales con horarios de trabajo excesivos y muy poco tiempo para la convivencia. Por ello, sus niños se convierten en “hijos de las nanas o de las abuelas” que se hacen cargo de ellos, asumiendo la responsabilidad de su formación. Al igual que en el primer ejemplo, la educación del pequeño está a cargo de otra persona, ajena al núcleo familiar primario.

 Negro panorama, ¿no?

Aunque la situación parece complicada, existen tanto oportunidades como amenazas para el fomento y desarrollo de la familia en nuestro país.

Por un lado, el esquema social anglosajón se ha permeado a México, principalmente a través de los medios de comunicación.

 Influencia negativa

En muchas películas y series televisivas encontramos adolescentes urgidos por abandonar el hogar familiar en busca de “independencia”, éste –en nuestro país- sería el primer indicio de que algo anda mal. Los hijos deben independizarse cuando estén preparados para hacerlo, no porque es un estilo de vida. Para enfrentar éste y otros problemas es indispensable:

 1. La comunicación al interior del hogar. La información que obtienen nuestros hijos debe provenir de sus padres, si reconoce que ésta es un área difícil para usted, recurra a la escuela de sus hijos, en la actualidad se ofrecen una gran variedad de recursos para orientar a los padres.

 2. Un especialista es una opción si su problema es más severo. Pero el trabajo es para usted, no deje en manos de otro sus responsabilidades.

 3. Vigile con quién salen sus hijos. Propicie encuentros en su casa y conozca a sus amistades.

 4. Los noviazgos tormentosos son una señal de alarma. Pregunte sobre la relación a su hijo o hija, si usted le da elementos necesarios, la confianza se desarrollará y ellos se abrirán para confiarle sus problemas.

 5. Los permisos deben estar en función de las edades de los muchachos. La libertad es muy difícil de manejar, usted también lo sabe.

 Parejas maduras

Si usted pertenece al segundo grupo, le recomendamos que tome un buen tiempo para reflexionar sobre su situación de pareja, un hijo no sirve para componer una relación en problemas. Siempre es buen momento para replantear los objetivos personales. No hay mejor ambiente para un bebé que un hogar bien establecido, busque a la persona con la que pueda formar una familia de otra forma todos sufrirán las consecuencias.

 Una pareja bien integrada coadyuva a crear una familia con valores.

La orientación es importante a cualquier edad.

Entonces, desde mi punto de vista, cualquier día puede festejarse el verdadero amor, la clave es encontrarlo, no precipitarse, no confundir, pasión, deseo, lujuria o soledad.

Jóvenes, adultos, personas mayores, todos deseamos enamorarnos, pero el matrimonio es un paso muy serio, no indispensable socialmente. Se acabaron las épocas en las que los seres humanos sólo se REALIZABAN a través de la paternidad.

Un novio o una novia son importantes como compañía, no porque la familia lo exige, el trabajo lo requiere, mis amigos me presionan.

 Solos o acompañados. El amor es mucho más que una fecha.

 Lourdes Chávez

Anuncios

9 comentarios

  1. The Imperfect Angel said,

    16 febrero 2010 a 12:32

    Existe una frase italiana que dice que no puedes definir el amor, porque el amor es sólo amor… Tal vez de ahí podramos partir para establecer una definición… El amor es sólo el amor… Y todos tenemos la obligacion en este mundo de amar con todas nuestras fuerzas. Los que no lo hacen, no se arriesgan o no se atreven, no habrán vivido la vida… El amor, es sólo el amor…

  2. RAIN said,

    16 febrero 2010 a 14:52

    ¡¡¡Me llegó, y MUCHO!!!, gracias por seguir escribiendo tan lindo, pero sobretodo por compartirlo e incluirme.
    Te mando un fuerte abrazo 😉

    • lourdesch said,

      16 febrero 2010 a 16:32

      Gracias a ti por seguir leyendo mis entradas, te incluyo porque una acción tuya cuando yo la necesitaba, marcó una amistad para siempre. Otro abrazo. Lourdes

  3. Diter said,

    16 febrero 2010 a 15:18

    Vientos Lourdes, muy buenas reflexiones y qué mal que la pasaste encamada (en el sentido feo de la palabra y no en el bonito).
    Te mando un abrazote y que te mejores. =)

    • lourdesch said,

      16 febrero 2010 a 16:33

      Mi querido Diter. Gracias a ti, platícame de las obras de rescate por favor.

  4. Maru said,

    16 febrero 2010 a 17:30

    Me gustó mucho tu sentir. Estoy de acuerdo en mucho y yo digo: Ese día se inventó para ayudar al comercio. Podemos dar y recibir amor todos los días.

    Bespsps

    • lourdesch said,

      16 febrero 2010 a 23:32

      ¡Me sorprendes mi querida Maruk! Gracias

  5. Patricia said,

    16 febrero 2010 a 22:42

    Me encantó tu reflexión sobre el amor. Y como bien dices el amor es mucho más que una fecha, sino no es amor.
    Espero te encuentres mejor.
    Un abrazo!

    • lourdesch said,

      16 febrero 2010 a 16:53

      Además sabes algo, después de una o mil malas experiencias, siempre hay la ilusión de volver a encontrarlo. ¡Piénsalo!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: