Sentirse bien (primera parte)

Más que un libro de autoayuda

Después de mi secuestro hace ya casi un año, estuve buscando al especialista que me ayudara a enfrentar el caos emocional que el suceso causó en mí. Por fortuna, después de tratar con otra persona, por una situación circunstancial, conocí a una psiquiatra que me ayudó bastante.

Verdadera ayuda

Esa doctora fue, en ese momento completamente empática; cualidad muy difícil de encontrar entre los seres humanos, aún entre los dedicados a la salud mental.
Sinceramente cuando llegué con ella no tenía muchas esperanzas, mi paranoia estaba descontrolada y tenía pavor a estar sola, a caminar por la calle, a muchas cosas. Otra terapeuta, quien no tenía relación profesional conmigo, me había recomendado un libro llamado ¿Por qué ya no disfruto la vida? de Óscar Benassini Félix. Un libro extraordinario con ejemplos y experiencia mexicanos. Fue terapéutico, lo recomiendo, pero yo necesitaba algo más.
Después de un tiempo, empecé a sentirme mejor, la doctora me había pedido que efectuara una serie de tareas que me ayudaron muchísimo. Un día llevé a terapia el libro de Benassini y ella me recomendó otro:
Sentirse bien. Una nueva terapia contra las depresiones. Quienes me conocen saben que soy una escéptica, con ese espíritu empecé a leer el libro. “¡Qué barbaridad se me hace que este libro es una tomada de pelo!”, pensé al iniciar la lectura. Conforme avanzaba, el contenido me recordaba porque siempre he desconfiado de los libros de autoayuda, me parecen recetarios: póngale huevos, échele azúcar, un poco de leche y trágueselo sin recordar. Me doy cuenta que mi resistencia era grande, dejé el libro durante casi un mes. Sin embargo, un día de diciembre una de las recetas me daba vueltas en la cabeza y decidí ponerla en práctica. (Retomaré este punto después de la siguiente explicación).

Me suena, me suena

David D. Burns propone “métodos que ayudan a superar [nuestra] tendencia a personalizar y a reducir [nuestro] sentido de la responsabilidad a proporciones realistas, manejables”. Burns establece que hay 10 formas de distorsiones cognitivas causantes de la mayoría de los estados depresivos:
1. Pensamiento todo o nada. Usted está viéndolo todo en categorías blanco o negro. Si sus resultados no llegan a ser perfectos, se considera un completo fracaso.
2. Generalización excesiva. Usted considera un solo hecho negativo como si fuese un completo modelo de derrota.
3. Filtro mental. Usted escoge un solo detalle negativo y se fija exclusivamente en él, de modo que su visión de toda la realidad se oscurece, como la gota de tinta que tiñe toda la jarra de agua.
4. Descalificación de lo positivo. Usted rechaza las experiencias positivas insistiendo en que ‘no cuentan’, por una u otra razón. De este modo, puede mantener una creencia negativa que se contradice con sus experiencias cotidianas.
5. Conclusiones apresuradas. Usted hace una interpretación negativa aunque no existan hechos definidos que fundamenten convincentemente su conclusión.
a. Lectura del pensamiento. Usted decide arbitrariamente que alguien está reaccionando de modo negativo con respecto a usted, y no se toma la molestia de averiguar si es así.
b. El error del adivino. Usted prevé que las cosas resultarán mal, y está convencido de que su predicción es un hecho ya establecido.
6. Magnificación (catástrofe) o minimización. Usted exagera la importancia de las cosas (como, por ejemplo, un error suyo o el logro de algún otro), o reduce las cosas indebidamente hasta que parecen diminutas (sus propias cualidades más notables o las imperfecciones de otro). A esto se le denomina también el ‘truco binocular’.
7. Razonamiento emocional. Usted supone que sus emociones negativas reflejan necesariamente lo que son las cosas en la realidad: ‘Lo siento, luego es verdad’.
8. Enunciación ‘debería’. Usted trata de motivarse con ‘deberías’ y ‘no deberías’, como si tuvieran que azotarlo y castigarlo antes de esperar que usted haga algo. La consecuencia emocional es la culpa. Cuando dirige este tipo de enunciación hacia los demás, siente irritación, frustración y resentimiento.
9. Etiquetación y etiquetación errónea. Esta es una forma de generalización excesiva. En lugar de describir su error, usted le pone una etiqueta negativa para usted mismo: ‘Soy un perdedor’. Cuando la conducta de alguien no le sienta bien, le pone otra etiqueta negativa: ‘Es un maldito piojoso’. La atribución de etiquetas erróneas implica la descripción de un hecho con un lenguaje muy vívido y con una gran carga emocional.
10. Personalización. Se ve a sí mismo como la causa de algún hecho negativo externo del cual, en realidad, usted no ha sido básicamente responsable. (Burns 54 – 56)

No sé a cuantos de ustedes les parezcan familiares estos pensamientos. A mí varios, por ello decidí, ‘hacerle el favor a David D. Burns’ y el primer registro que empecé a llevar fue el siguiente:

Registro de pensamientos disfuncionales

Registro diario de pensamientos disfuncionales

Más que un libro de autoayuda

También incluyo la tabla original que se encuentra en el libro porque me parece muy ilustrativa.

Ahí empezó el impacto, la intención de la doctora era que yo ensayará y tratará de cambiar mis pensamientos negativos.

Se los dejo, por si les interesa intentarlo, claro que el libro de 424 páginas está lleno de tablas y consejos, así como autoevaluaciones que permiten a lector, abrirse a un nuevo horizonte, enfrentarse al cambio de estado de ánimo.

Registro original

En la próxima entrega, si les interesa, les compartiré los temas generales.

https://lourdeschavezblog.wordpress.com/2011/03/18/sentirse-bien-segunda-parte/

© Burns, David D. Sentirse bien: una nueva fórmula contra las depresiones / México: Paidós, 2010

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4 comentarios

  1. Tere said,

    4 marzo 2011 a 23:23

    Me parece que “me suena, me suena”. Gracias por compartir esta experiencia que, en lo particular, creo que me será super útil y también para mis hijas.
    Como tú, me dan “asquito” los libros de autoayuda, pero considero que hay algunos que se salvan, si no completos, si en partes, y creo que este es el caso. Gracias de nuevo por compartirlo.

  2. maru said,

    5 marzo 2011 a 0:22

    manos a la obra, gracias por compartir, algo positivo tendrá que salir

  3. ALEJANDRA said,

    6 marzo 2011 a 2:27

    GRACIAS POR TOMARTE EL TIEMPO DE COMPARTIR. SEGURO QUE ME SERVIRÁ, YA SABES, CASI TODOS EN LA FAMILIA SOMOS DEPRESIVOS.

  4. 18 marzo 2011 a 0:50

    […] Plan de actividades diarias Más que un libro de autoayuda En la primera parte de esta entrada https://lourdeschavezblog.wordpress.com/2011/03/04/sentirse-bien-primera-parte/, incluí un formato que a mí me ha funcionado para combatir los pensamientos negativos. El libro […]


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