No lo leas si eres priísta (primera parte)

Se aproxima el momento de la verdad: la decisión de por quién votar en las próximas elecciones de 2012. Chistes van y chistes vienen y con ellos nuestros destinos se resquebrajan paulatinamente. Cada broma lleva una parte de nuestra desilusión, de nuestra frustración. Perder estas elecciones frente al PRI, para quienes no somos priístas, no sería una derrota cualquiera, significaría que ninguno de los partidos de la alternancia satisfizo suficientemente a sus gobernados como para cautivarlos.

El costo de la ignorancia

 No llegamos a las cifras actuales de muertos en 6 o 12 años, es como creer que la obesidad es el resultado de un atracón de tacos, chocolates y refrescos, y no de una falta de disciplina para comer que seguramente data de generaciones atrás. Sin embargo, no hay más ciego que quien no quiere ver, Enrique Peña Nieto es tan ídolo como Jorge Salinas, William Levy o Luis Miguel. Entonces, para sus seguidores, poco importa si han leído o no, si saben escribir, o si son malos padres y peores esposos o parejas; la vida que ellos representan es la fantasía que promete hacerse realidad para millones de mujeres (en los hombres el fenómeno es diferente). Sin embargo, la culpa no es de ellas, es de la oferta de los demás candidatos y partidos.

Peña Nieto (como muchos otros) representa el triunfo sin un esfuerzo real de trabajo, el glamur de una vida inaccesible, el regreso al paternalismo sofocante.  Pero los otros partidos han tenido ya años suficientes para educar, convencer y aprender. Desafortunadamente, el único aprendizaje fue la corrupción, el uso de los recursos para beneficio propio, la mentira, la desacreditación de propios y extraños, la guerra sucia, el compadrazgo y la búsqueda del poder por sí mismo.

Falta de estrategia y de dirección

No voy a hablar de seguridad, sería redundante, pero es imposible no resaltar la falta de estrategas (verdaderos no inventados), durante el gobierno calderonista.  Los logros, que los hubo, nunca alcanzaron el nivel de difusión de un día de EPN y su gaviota. El gobierno federal careció de voceros profesionales, las diferentes instancias nunca le dieron la relevancia justa a un plan de mercadotecnia política, jamás tuvieron ni la menor idea de cómo instrumentar una buena estrategia de cabildeo (lobbying), se rodearon de los cuates de los cuates que aprendieron a echar a perder con ellos. Mientras esto sucedía, Peña y su equipo invertían millones de pesos en campañas propagandísticas profesionales, construyeron el “sueño mexicano”, “el superhéroe mestizo”.

Novela rosa o tragedia griega

Como todos sabemos, en la vida real, las princesas y los príncipes se enfrentan a problemas verdaderos, si no que le pregunten a la infanta Cristina y a su marido, Iñaki Urdargarín o al príncipe Carlos y a Camila o a Diana (bueno esta última no puede decir nada, pero la evidencia de vida es testimonio suficiente). Los reflectores siempre están sobre aquellos que son considerados perfectos: ¿cuánto tiempo podrá EPN evitar las críticas o el escrutinio público a sus gastos desmesurados? ¿Cómo se acallara la voz de los opositores y detractores? En caso de que el PRI regrese al poder, podríamos ser testigos (ojalá que no) del retorno de la censura a la prensa, de la desaparición de los opositores del gobierno, que le pregunten a Julio Scherer. Claro también cuentan quienes ya no pueden decirlo: el cardenal Posadas Ocampo, Manuel Buendía, los muertos del 68, los del 71. Podríamos vivir otra verdadera tragedia.

Guerras sin rumbo

De ninguna manera pretendo justificar la estrategia de Calderón (¿cuál dirán muchos?), pero sí pregunto ¿qué debería haberse hecho? ¿Hacerse ojo de hormiga, cogobernar con el narco? No tengo la respuesta, pero parece que la mayoría sí. Deberían haberlos escuchado a todos, antes.

Si EPN es electo, y, como dice, traerá la paz y la seguridad a México: ¿cómo lo hará? De repente ¿dejarán de andar sueltos los demonios? ¿Súbitamente desaparecerán los narcotraficantes y los adictos? ¿Se remontarán tres siglos de pobreza extrema? ¿PEMEX será de todos los mexicanos como lo fue con López Portillo, De la Madrid y Salinas? ¿La paridad peso dólar será la misma que en esos tres maravillosos gobiernos (sic)?

¡Qué bonita familia!

Una cosa me parece factible, para todos aquellos que nos quejamos de los plantones, las manifestaciones, los cortes al tráfico, las protestas en general, eso desaparecerá en ese mundo ideal peñista, ¿recuerdan cómo terminaron las manifestaciones en los gobiernos priístas? Pero eso sí, seguramente la pareja presidencial será el orgullo de millones de mexicanos, moda y estilo, miel y amor, hijos (bueno, de estos mejor ni hablar), pero estos lindos serán el ejemplo de la juventud mexicana, sus verdaderos representantes.

¿Llorar, rezar, hacer?

Estoy en un dilema: ¿qué hacer? Nadie satisface mis expectativas, pero no quiero ceder mi derecho a nadie. Tantos han muerto para que seamos libres, la ansiedad que representa para mí el regreso del PRI es indescriptible. Quiero tomar la mejor decisión, tengo esa responsabilidad con mis antepasados, con mis congéneres.

Una cosa sí me queda muy clara, TODOS los políticos que ocupan un cargo hoy, son responsables de lo que ocurra, sus pecados son de omisión, pero dudo mucho que sean juzgados en el más allá. Ahora es cuando debemos darle valor a nuestra determinación. ¿En dónde está ese casi 50 % de la población que votará por Peña, yo solo conozco a tres, los demás no saben por quién votarán, pero les queda claro que no por EPN? ¿Será el momento de meditar en la posibilidad de un voto útil? Espero con ansia el final de temporada, ¿quién se quedará con el botín (perdón con el tesoro)?: la pareja ideal, el amoroso o mujer con pantalones. Depende de nosotros, eso es la democracia, tan anhelada y a punto de salir por la ventana. ¡Reflexionemos por favor! ¡Podemos hacer la diferencia! ¡Sígame la prole!

http://www.facebook.com/lourdes.chavezsandoval

1prole.

(Del lat. proles).

1. f. Linaje, hijos o descendencia de alguien.

2. f. coloq. Conjunto numeroso de personas que tienen algún tipo de relación entre sí. 

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2 de octubre ¿no lo olvidan?

Magos, mi mamá, trabajaba en el edificio central del Departamento del Distrito Federal. Era una treintañera preocupada por la forma como se desarrollaban los acontecimientos hacia el último cuarto de 1968. No recuerdo qué día era, porque no sé si lo dijo la única vez que la escuché platicar esta anécdota y hace mucho tiempo que no está conmigo para poder preguntarle.

Había muchos manifestantes en la Plaza del Zócalo, los gritos eran cada vez mayores.  La movilización también era grandeen el interior; los empleados de todos los niveles estaban nerviosos y las cosas se pusieron peores cuando, por las ventanas, vieron que, eventual y discretamente, la policía era sustituida por militares. La orden vino del máximo nivel de autoridad: “desalojen los edificios y váyanse a sus casas”.

Los estudiantes y sus acompañantes (según mi mamá había también gente mayor) estaban cada vez más enardecidos. Como en cualquier situación mal manejada, la gente empezó a salir de las oficinas precipitadamente, sin orden, con angustia (todos amamos al ejército de lejos; todos le tememos de cerca o por lo menos así lo interpreto yo).

Como el paso a través de la plancha era imposible, Margarita decidió caminar hacia Fray Servando por la calle de 5 de febrero para evitar tanto a manifestantes como a militares. Cuando atravesaba el edificio gemelo por los portales, sin que ella supiera que las cosas se había salido de control, se escuchaban disparos y la gente empezó a correr. El pánico se apoderó de todos, incluso de mi madre. Ella también corrió (con mucho trabajo porque a ella le encantaba usar tacones muy altos). Dio vuelta a la izquierda en 5 de febrero mientras veía cómo bajaban las cortinas de los negocios. Era una avalancha que se precipitaba. Dio vuelta nuevamente y ya estaba en Venustiano Carranza. De pronto vio que por una puerta de Liverpool (la tienda departamental, que ya bajaba sus cortinas) entraban algunas personas. En su desesperación, y sin saber a ciencia cierta cómo lo hizo, corrió hasta allá y entró, justo detrás de Magos se cerró la puerta de la cortina, escuchó una ráfaga de balas y gente que golpeaba pidiendo que la dejaran entrar. Eran las 14:00 horas aproximadamente. La puerta no volvió a abrirse sino hasta las 20:00 horas. Poco a poco salieron quienes se habían resguardado ahí, agradecidos y temerosos. Afuera, desde hacía ya algunas horas, todo estaba en silencio.

Creo que lo que mi mamá vio la marcó para siempre: cuerpos inertes, cadáveres de desconocidos que le estrujaron el alma, camiones del ejército recolectando las bajas para limpiar las calles. Uno de los militares se acercó a mi madre y le preguntó que hacía y de dónde venía, ella se identificó. Abordó otro camión y, junto con otros burócratas, la sacaron de los alrededores.

Mientras tanto, mi papá moría de angustia, horas interminables de inquietud y zozobra a la espera de la peor de las noticias. A las 10 de la noche Mamá se encontró con él, pero una parte muy importante de su paz interior se perdió allí para siempre.

Sé que parece una historia rara, pero así sucedió o, por lo menos, así la escuché. Me gustaría preguntar ¿estás segura de que fue en 1968?, ¿qué sucedió en el Zócalo?, ¿qué estabas ahí?

Pero ya ahora no puedo…

¿Qué es lo que no se olvida del 2 de octubre? ¿Les parece una pregunta tonta? Es que no lo sé, según mi opinión lo que deberíamos hacer es honrar la memoria de quienes murieron en busca de LA PALABRA, del derecho A HABLAR, A ACTUAR, A ELEGIR… Eso lo hemos conquistado (u otros para nosotros), para honrarlo deberíamos usar la argumentación, no la patanería, debemos luchar por ideales no por un hueso en la política, deberíamos respetar los derechos y elecciones de todos.

Muy pocos saben a ciencia cierta qué sucedió y por qué. Pero estoy segura de que nadie murió para que un partido como el PT le viera la cara a un hombre como Rafael Acosta, “Juanito”; nadie murió para dejar a este país en manos del narco; nadie murió para que los mexicanos nos insultemos en la Asamblea Legislativa (a la que le han quitado lo honorable).

Dejemos que unos traten de recordar algo que no vivieron; que otros hagan el reciclaje político de esa situación; yo les invito a que nosotros honremos a esos muertos que no conocimos y que nos dieron la fuerza y el ejemplo para luchar por una vida mejor, sin importar cómo somos; cuánto tenemos; de qué color es nuestra piel o por cuál partido votamos.

2 de octubre de 2009, ¡no lo olviden!

Aquí ocurrió todo

Aquí ocurrió todo